“Memorias del futuro”, el GESC en el diario semanal AHORA

 

Captura de pantalla 2015-12-18 a las 13.34.32

Ahora1

 Memorias del futuro*

Los spots electorales, en esta campaña de 2015, se afirman una vez más como el lugar privilegiado en el que los principales partidos políticos construyen su propia imagen. Es aquí donde proponen su contrato a los potenciales electores, hoy más que nunca tildados de indecisos.

De cara a la credibilidad y la correspondiente confianza, consideramos que un elemento especialmente pertinente es la específica actitud ante el tiempo y la temporalidad. Podría parecer una obviedad que las elecciones fueran la ocasión para decidir sobre el futuro. Sin embargo, el acceso a ese futuro se puede hacer, por ejemplo, desde la legitimidad de un pasado, o desde la urgencia de un presente.

Comenzando por el partido en el gobierno, el PP propone una actitud ante el tiempo que declina el futuro como ya presente. Tras hacer referencia a algunas de las supuestas mejoras económicas conseguidas en la última legislatura, así termina su spot Despertador: “por eso solo queremos pedirte una cosa, que a la hora de volver a votar, cierres por un momento los ojos y pienses en qué país te quieres despertar dentro de cuatro años”. El presente ya es futuro: en el presente cabe la esperanza y desviarse de esto conlleva riesgos. Por eso hay que tomárselo “en serio”, y la política se hace con hechos que el PP traduce en datos. El pasado, en cuanto narraciones, es expulsado como no pertinente y el futuro es la consecuencia de estos números actuales.

Aunque también se habla de cerrar los ojos en el vídeo Venimos de muy lejos de Unidad Popular, aquí este gesto adquiere un significado completamente diferente que reenvía a la memoria de cualquier militante de izquierdas. En la pantalla se suceden iconos como La Pasionaria, Salvador Allende, la Revolución de los Claveles, el “No a la guerra” y el 15M; al abrir los ojos aparece el eslogan “Por un nuevo país”, cuyo futuro ya está claro porque es aquel que siempre se ha imaginado. Es un futuro pasado, un futuro como déjà-vu.

Parecido es el caso del PSOE, en el que la construcción de la credibilidad y de la legitimidad reside en el pasado glorioso de los gobiernos en los cuales fue capaz de modernizar España. Como se observa en el vídeo Orgullo socialista, se anhela la recuperación de estos logros del pasado, donde se condensan sus valores: Europa, sanidad, educación. Toda la fuerza de ese pasado desemboca en el eslogan que define su proyecto: “Un futuro para la mayoría”. Aquí también, como en el caso anterior, nos encontramos ante un futuro pasado.

Diferente y tal vez más compleja es la actitud temporal en el vídeo El nuevo proyecto común para España de Ciudadanos. En su discurso, que valoriza eufóricamente el presente, se hace necesaria, no obstante, la construcción de un determinado pasado. Para ello, se instaura un sujeto histórico, “los ciudadanos”, cuyo origo se remontaría a la revolución liberal de 1812. A partir de este acontecimiento inaugural se pone en marcha una narración histórica anacrónica contada en la pantalla de un viejo televisor. Frente a los episodios grises que conforman ese pasado y que son presentados en blanco y negro, se contraponen breves acontecimientos en color que desembocan en un presente eufórico. Es la historia de una España que no pudo ser y que se encarna en Ciudadanos, protagonista y a la vez cronista de esa historia. En esta narración, el partido naranja se coloca así en un presente que, incluyendo tamaño pasado mítico, resulta atemporal.

Si el presente de Ciudadanos encuentra su crédito en una narración televisada, UPyD busca su legitimidad haciendo uso de recortes de periódicos para representar una denuncia continua contra una España corrupta. Así pues, se orienta hacia un presente crónico, declinado en la forma de una protesta que perdura y que debe perdurar. Una actitud distinta, entre otras, de la de Ciudadanos, que pretendiendo erigirse en la fuerza transversal representante de todos los españoles expulsa el conflicto de su discurso.

En nítida relación con la temporalidad, quien sin duda sitúa el conflicto en el centro de toda su estrategia discursiva es Podemos, que pone un fuerte acento en un “cambio” continuo. Al mismo tiempo, su origen no aparece vinculado tanto a un tiempo como a unos determinados valores. En uno de sus spots, los principios del fundador del PSOE, Pablo Iglesias, son presentificados en la figura del homónimo líder de Podemos, y actualizados en el movimiento 15-M, origen de la formación morada. De esta manera, el pasado pierde relevancia en aras de un presente sin caducidad, pletórico de acontecimientos.

Si hemos decidido subrayar las actitudes ante el tiempo que caracterizan las varias fuerzas políticas en esta campaña electoral, no significa que hayamos subestimado la importancia de otros aspectos. Y tampoco implica que no hayamos reparado en la significativa ausencia, en los discursos comentados, de algunos temas como la cultura, la defensa, los refugiados o la política exterior. El motivo de nuestra preferencia coincide con la constatación de una incertidumbre ante el futuro característica de la sociedad actual, que obliga a los partidos a tomar una posición ante el tiempo, sus pasiones y sus consecuencias (esperanza, ilusión, indignación, miedo, angustia…). Es a partir de estas distintas actitudes que los partidos construyen su proyecto político, su posición respecto al patrimonio, la conservación, la economía, las finanzas o la inmigración. En este sentido, no es lo mismo colocarse en un futuro pasado (PSOE, UP), en un futuro ya presente (PP), en un presente continuo (Podemos) o en un presente que oscila entre lo crónico (UPyD) y lo acrónico (Ciudadanos). Esto es lo que queríamos decir: no es baladí situarse en una u otra posición, ya que esto tendrá futuras consecuencias.

 GESC (Jorge Lozano, Pablo Francescutti, Oscar Gómez, Rayco González, Marcello Serra)

* Este artículo apareció publicado en el diario semanal AHORA el 18 de diciembre de 2015.

Versión para descargar: Memorias del futuro- GESC

Esta entrada fue publicada en Historia del presente, Intervenciones, Noticias, Sin categoría, Textos de interés. Guarda el enlace permanente.